Lectors

Lector at St. CamillusShortly after the community gathers for worship, it is called to listen to God speak through the Scriptures. In practical terms, lectors are the storytellers of the faith community. Along with the priest-presider, they proclaim the story of salvation at our Lord's Day and weekday masses. The lector's ministry is no less than the task of making God present in the liturgy of the Word.

When the Word of God is proclaimed in the assembly, it challenges and comforts, encourages and admonishes. The lector's ministry is to proclaim a living Word, not simply words on a page. When the assembly hears the scriptures, it becomes part of the story that is told. The gathered community becomes part of the chosen people of God, struggling to understand God and ourselves, striving to be faithful, repenting when failings happen. The assembly members are disciples of Jesus, following him and learning from his teachings. The Word shapes human lives, teaches, changes peoples' lives, and brings the assembled Church into an encounter with God.

In the liturgy, the parish community depends on the lectors and Gospel readers to mediate an encounter with God. The job of making God present is an awesome responsibility, one that requires commitment and time.

If you are interested in ministering as a lector, please call or email the parish office.

Lectores

img_3489Poco después de que la comunidad se reúne para la alabanza, somos llamados a escuchar la Palabra de Dios a través de la Escritura. En términos prácticos, los lectores son narradores de la fe de la comunidad. Junto con el sacerdote celebrante, ellos proclaman la historia de la salvación en el día del Señor y durante las misas de la semana. El ministerio del lector no es menor que la tarea de hacer presente a Dios en la Liturgia de la Palabra.

Cuando la Palabra de Dios se proclama en la asamblea, desafía y consuela, alienta y exhorta. El ministerio del lector es proclamar una Palabra viviente, no simplemente palabras en una página. Cuando la asamblea escucha las escrituras, esta se hace parte de la historia que se está proclamando. La comunidad reunida se convierte en parte del pueblo elegido de Dios, tratando de entender a Dios y a nosotros mismos, tratando de ser fieles, arrepintiéndonos cuando fallamos. Los miembros de la asamblea son discípulos de Jesús, siguiéndolo y aprendiendo de sus enseñanzas. La Palabra forma la vida humana, enseña, cambia la vida de las personas, y congrega a la asamblea reunida en un encuentro con Dios.

En la liturgia, la comunidad parroquial depende de los lectores y de los proclamadores del evangelio para propiciar un encuentro con Dios. La tarea de hacer presente a Dios es una enorme responsabilidad, que requiere el compromiso y el tiempo.

Si usted está interesado en el ministerio de lectores, por favor, llamar o escribir a la oficina parroquial.